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EDUCOCINA

Diego Ruete   Jimena Folle  

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Fragmento

PREFACIO

DIEGO RUETE

Hace ya un par de años publicamos un libro de recetas para cocinar en familia. Son una serie de oportunidades que presentamos a la sociedad para aprovechar y sacar lo mejor de esa actividad diaria, inevitable, trascendente y vital: alimentarnos.

Hoy, junto con Inés y Jimena, nos proponemos ir un poco más lejos, sentar las bases de este concepto llamado Educocina, para acercar aún más a padres y educadores al potencial de una herramienta significativamente estimulante: cocinar.

Desde mis inicios como educador tuve muchas instancias para conocer de primera mano miles de viandas escolares y calentar la comida. Era el almuerzo de niños que durante ocho horas o más, de cinco días hábiles de cada año lectivo, vivían la vianda para el almuerzo como el momento de conexión con su casa. Muchas veces me planteaba todo lo que esa vianda comunicaba, y consideraba que debía ser un mensaje de amor que viajaba desde el hogar hasta la escuela en la mochila del niño, y que al mediodía él lo recibía como un mimo para el alma a través de la panza.

Más allá de los envases, capítulo aparte, y las políticas educativas, los tiempos, el contexto o el sistema institucional de cada centro, lo preocupante era abrir esas viandas y descubrir un mundo monocromáticamente homogéneo de despreocupados fideos sin salsas, papas fritas recalentadas, con nuggets de fábrica, arroz blanco y algo que, en algunos casos, parecían milanesas.

Por supuesto que no todos, pero la mayoría presentaba un denominador común: la falta de atención, dedicación y hasta en algunos casos la falta de amor puestos en la elaboración o presentación de los alimentos que se preparaban para esos niños.

Durante mis primeros años como educador uno de mis roles principales fue estar a cargo de ese «tiempo para comer», un trámite a cumplir en la mayoría de los centros educativos que conocí. Conversando con los niños, en ese entonces chicos de cinco o seis años, buscaba la forma de motivarlos a probar cosas nuevas. Muchas veces los consultaba sobre el origen de los alimentos y fui descu

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