Nada mejor que un paseo por las cloacas para sacar «el agua clara» del
asunto, ¿no creéis?
¡Hola, amigos voladores! Hace pocos días, el agua del lago de Fogville
empezó a hervir misteriosamente.
El alcalde intentó convencernos de que se trataba de una simple avería
en las tuberías del pueblo, pero os lo prometo: yo vi una enorme mano
verde que se asomaba de entre las aguas. Nada mejor que un paseo por las
cloacas para sacar «el agua clara» del asunto, ¿no creéis?